Susurros del corazón

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“Una honestidad tan poderosa puede alterar la realidad

Es un domingo cualquiera. O no. Cae en mis manos un libro, “Ghiblioteca”, de Micah&Leader & Jake Cunningham. Un libro precioso que presenta y relata las películas del estudio Ghibli.

Paso las hojas y observo los mensajes de sus películas y llego a “Susurros del corazón” (Mimi Wo Sumaserba, 1995). El mensaje es “una honestidad tan poderosa que puede alterar la realidad“.

Es una frase que nos permite reflexionar y profundizar en lo qué es realmente la honestidad y hasta qué punto somos honestas las personas.

Y se me generan una serie de cuestiones:

• ¿Somos realmente honestos? ¿Lo soy conmigo, con los demás? ¿Lo somos para afrontar las situaciones que nos presenta la vida?
• ¿No lo somos y no queremos darnos cuenta?
• ¿Huimos de la realidad para no ser honestos?

Quizás es porqué en los últimos veinte días (17 de mayo de 2022 a 5 de junio 2022)  por circunstancias personales siento que he vivido más intensamente que en todos mis años vividos. Hoy, bajo un cielo azul de verano, un libro me acompaña para profundizar y reflexionar más sobre este valor, el de la honestidad.

Asumir la propia responsabilidad no es fácil. Ser verdaderamente honesto tampoco. Lo sabemos. Siempre es más fácil echarle la culpa a los demás de todo, o de casi todo. Descargar nuestras carencias en los demás es simple. Y siempre surge el miedo y las inseguridades personales que traducidas en mezquinos intereses son las que actúan con fuerza para destrozar la honestidad.

Miedos.. .Miedos por no poder afrontar situaciones que nos son difíciles o muy difíciles, miedos a no saber, miedos a perder.

Para ser honesto hace falta coraje para ser íntegro, coherente y ético.

Hay que ser valiente para dar el verdadero valor a lo que de verdad lo tiene. Es saber cuáles son las propias carencias y no traspasarlas a los demás envueltas de mil excusas.

Y si, “una honestidad tan poderosa puede alterar la realidad“, porque en definitiva el esfuerzo de ser honesto, con la dificultad que conlleva, te hace dar cuenta de que muchas veces hemos evitado ver la realidad tal y como es, para salir adelante y vivir en un mundo que querías que te gustara, quizás en una realidad idealizada.

Es tiempo para reflexionar sobre la honestidad, sobre cómo nos relacionamos con los demás sobre si sabemos lo que queremos, lo que buscamos y sobre todo en lo que ofrecemos a los demás.

Son tiempos de mirarnos en el espejo con serenidad. Porque sólo nuestro espejo interno será el que nos dirá la verdad. Cierto, que también es necesario tener coraje para mirarlo.

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